Absceso pulmonar: qué es, síntomas y cuándo se opera

Información para pacientes y familiares sobre una infección pulmonar que, en algunos casos, requiere intervención quirúrgica.

¿Qué es un absceso pulmonar?

Un absceso pulmonar es una cavidad en el pulmón que contiene pus, causada generalmente por una infección bacteriana. Se forma cuando el tejido pulmonar se destruye (necrosis) y el cuerpo lo encapsula. Aunque muchos abscesos mejoran con antibióticos, algunos requieren drenaje o cirugía para eliminar el tejido afectado.

Síntomas más frecuentes

  • Tos con expectoración, a veces con mal olor.
  • Fiebre prolongada o recurrente.
  • Dolor torácico que empeora al respirar o toser.
  • Pérdida de peso y fatiga.
  • Sudoración nocturna.

Causas principales

Los abscesos pulmonares suelen aparecer tras una neumonía bacteriana mal controlada, por aspiración de contenido gástrico (especialmente en personas con alteraciones de conciencia o reflujo), o como complicación de una infección dental o amigdalar. También pueden asociarse a obstrucciones de las vías respiratorias o a enfermedades que debilitan las defensas.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico combina la evaluación clínica, radiografías de tórax y tomografías computarizadas (TAC). En algunos casos se toman muestras del esputo o del líquido para identificar la bacteria causante y elegir el antibiótico adecuado.

Tratamiento y cuándo se opera

El primer tratamiento suele ser antibiótico prolongado. Si el absceso no responde, es muy grande, produce hemoptisis (sangrado) o destruye tejido pulmonar de forma irreversible, el cirujano torácico puede valorar:

  • Drenaje percutáneo guiado por imagen.
  • Videotoracoscopia (VATS) para drenar o resecar.
  • Resección pulmonar (lobectomía o segmentectomía) en casos selectos.

Recuerda

Esta información es educativa y no sustituye una consulta médica. Si tienes síntomas persistentes o un diagnóstico confirmado, agenda una valoración para recibir una recomendación personalizada.