Procedimientos quirúrgicos

La elección del procedimiento depende del tipo de infección, su extensión y la respuesta al tratamiento médico. Estas son las principales opciones que se valoran.

Toracocentesis
Procedimiento con aguja fina para extraer líquido o pus del espacio pleural. Se usa para diagnóstico o alivio sintomático inicial.

¿Cuándo se considera? Cuando hay derrame pleural o empiema en etapa temprana.

Drenaje pleural
Colocación de un tubo de drenaje en el tórax para evacuar líquido, pus o aire y permitir que el pulmón se vuelva a expandir.

¿Cuándo se considera? En empiemas, piotorax o derrames complicados que no responden a toracocentesis.

Videotoracoscopia (VATS)
Cirugía mínimamente invasiva que utiliza una cámara y instrumentos finos introducidos por pequeñas incisiones. Permite drenar, debridar o resecar tejido enfermo.

¿Cuándo se considera? En empiemas organizados, abscesos localizados y necrosis pulmonar seleccionada.

Decorticación
Procedimiento para remover la cápsula fibrosa (corteza) que atrapa al pulmón en empiemas crónicos, permitiendo su expansión.

¿Cuándo se considera? Cuando el empiema ha evolucionado y el pulmón queda atrapado por tejido fibroso.

Resección pulmonar
Remoción quirúrgica de una parte del pulmón afectada (lobectomía o segmentectomía) cuando hay destrucción permanente del tejido.

¿Cuándo se considera? En abscesos refractarios, necrosis extensa o secuelas de tuberculosis con daño irreversible.

¿Tienes un diagnóstico confirmado?

Cada caso es diferente. Una valoración personalizada permite definir si el tratamiento puede ser médico, mínimamente invasivo o requiere cirugía abierta.

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